Su corazón ya no palpitaba con fuerza ni ganas, estaba dudando si estaba viva o si se acordó de meterlo en la maleta. Subía las escaleras del autobus mirando hacia atrás. esperando a que el apareciera con un girasol y le dijese "no te vayas, naciste para estar a mi lado" Pero no, no fue así. El autobús arrancó y ella miró por la ventanilla, nadie, ni una sonrisa de su amado, ni un adiós inesperado. No estaba, la estación se encontraba totalmente vacía, solo se podía observar a una vieja con un bastón y a dos conductores de autobus jugando al poker en su descanso.
-Perdona, este asiento está ocupado?.
Shopi se giró, allí estaba el, con su sonrisa, con su girasol, pero sin un adiós, solo un te quiero, un te quiero que duraría para siempre.
+Que haces aquí?.
-Tu vida es junto a mi, pero si también crees que será en Barcelona, allá vamos. Juntos, ¿recuerdas?.
Shopi se giró, allí estaba el, con su sonrisa, con su girasol, pero sin un adiós, solo un te quiero, un te quiero que duraría para siempre.
+Que haces aquí?.
-Tu vida es junto a mi, pero si también crees que será en Barcelona, allá vamos. Juntos, ¿recuerdas?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario