domingo, 27 de noviembre de 2011

*Esto es un submarino.*

Subía corriendo, sin pausa. Las escaleras eran estrechas y parecían no tener final, pero le daba igual, ella seguía.
Cuando por fin abrió la puerta que daba a la azotea fue corriendo hasta el final del edificio, pasó la barra de seguridad y gritó, desde aquel Hotel de 53 pisos gritó sin protección, apunto de caer "¡AMAME!, ¡PORQUE NUNCA HABRÁ UNA HISTORIA QUE EXPLIQUE TAN BIEN LA PALABRA AMOR COMO LA NUESTRA!."

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