En cuanto Sophi se giró para marcharse Erik le tiró el paraguas al suelo. "Pero de que va!?" Se giró, con la cara roja, no aguantaba más, no quería saber nada de el, solo quería volver a casa pronto, antes de que la tormenta empeorase y entonces sin más el la agarró, la pego contre el y la beso. Sus labios se entrelazaron, mantuvieron una conversación con la que se podían decir todo sin haberse nisiquiera susurrado una palabra. La agarró de los muslos y la levantó, siguieron el beso, la lluvia caía sobre sus cuerpos, empapándose.
Ella le separó, no era común en Sophi hacer este tipo de cosas, pero algo le decía en su interior "sigue, sigue".Siempre tan correcta, siempre tan perfeccionista, sin aceptar que a veces simplemente quería eso, una historia de una noche, un momento del que arrepentirse, pero claramente, eso... lo haría más tarde, ahora no era el momento. El la colocó de nuevo en el suelo, de pie y ella pensó marcharse, pero no podía, ya era tarde, necesitaba más, necesitaba continuar. Se quedaron en silencio cinco segundos, lágrimas de rabia empezaron a caer por los mofletes de Shopi. Erik, sin embargo, solo era capaz de poner caras de dolor y mirar al suelo y sin más ella se acercó a el, le puso una mano en el pecho y con las pocas fuerzas que quedaban echó una pequeña carcajada. Shopi se fue, no miró atrás y Erik se mantuvo en silencio.
Ella le separó, no era común en Sophi hacer este tipo de cosas, pero algo le decía en su interior "sigue, sigue".Siempre tan correcta, siempre tan perfeccionista, sin aceptar que a veces simplemente quería eso, una historia de una noche, un momento del que arrepentirse, pero claramente, eso... lo haría más tarde, ahora no era el momento. El la colocó de nuevo en el suelo, de pie y ella pensó marcharse, pero no podía, ya era tarde, necesitaba más, necesitaba continuar. Se quedaron en silencio cinco segundos, lágrimas de rabia empezaron a caer por los mofletes de Shopi. Erik, sin embargo, solo era capaz de poner caras de dolor y mirar al suelo y sin más ella se acercó a el, le puso una mano en el pecho y con las pocas fuerzas que quedaban echó una pequeña carcajada. Shopi se fue, no miró atrás y Erik se mantuvo en silencio.
Al día siguiente se acercó a su casa, ya estaba vacía, sabia que nunca más le volvería a ver. Y antes de salir de aquel piso vacío en el que había creado los mejores momentos de su vida sonrío, miro a su al rededor, suspiro... y por último dijo en alto aunque solo las paredes la pudieron escuchar "Y aquí fue donde me enamoré de ti." Cerró la puerta y así acabo su amor, para siempre.
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