Sonrisa de niño de seis años cuando le quitan por primera vez los ruedines de la bici. Ojos más brillantes que un lucero del alba. Pelo extremadamente intrigante. Nariz que dan ganas de rozar con la tuya hasta fundiros en un beso. Mofletes blandos, cuando sonríe forman algo indescriptible. Pies inconfundibles....
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