sábado, 9 de julio de 2011

No he tenido jamás la intención de dolerte, pero te he dolido.#

Las cosas se acaban, como se acaban las historias de amor o las fiestas de cumpleaños. Comienzan fugaces o bonitos y terminan con un corazón roto o un cuarto ensuciado con globos a medio deshinchar. Se acaban hasta las amistades que pensaste que serían para siempre, las que pensabas conservar en la universidad y hasta pierdes al amigo que pensaste que te acompañaría al altar, pero esta vez no como esposo si no como padrino. Se pierden los recuerdos, los momentazos y las risas escandalosas. Porque cuando se rompe un corazón solo hay una palabra "Adiós"

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